Aníbal Muñoz Duque


Aníbal Muñoz Duque
Información
Nombre Aníbal Muñoz Duque
Fecha de nacimiento 03/10/1908
Nacionalidad Colombiana
Seudónimo Monseñor Muñoz
Ocupación Eclesiástico
País de nacimiento República de Colombia
Ciudad de nacimiento Santa Rosa de Osos
País de fallecimiento República de Colombia
Ciudad de fallecimiento Bogotá
Fecha de fallecimiento 15/01/1987
Profesionales Seminario Diocesano de Santa Rosa de Osos
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Biografía

Eclesiástico antioqueño (Santa Rosa de Osos, octubre 3 de 1908 - Bogotá, enero 15 de 1987). Propio de su ancestro antioqueño, el cardenal Aníbal Muñoz Duque fue, durante su labor pastoral, un organizador, un ejecutivo de la Iglesia. Excelente administrador apostólico, al decir del padre Guillermo Agudelo Giraldo era un hombre sencillo, modesto y discreto; trabajador infatigable, cuyo solo descanso era cambiar de ocupación; conocedor profundo de las personas y de las situaciones; de carácter firme y recio; ajeno a toda doblez, componenda [...] franco y diamantino [...] su talento práctico lo hizo un hombre ejecutivo y de empresa al servicio de la Iglesia. Hijo de José Muñoz y Ana Rosa Duque, hizo sus estudios en el Seminario Diocesano de su ciudad natal, y allí fue hecho presbítero en 1933.

Inicios

Recién ordenado, fue escogido para prefecto y profesor en el Instituto para las Misiones Extranjeras de Yarumal, fundado por Miguel Ángel Builes, obispo de Santa Rosa de Osos y quien fuera para monseñor Muñoz, al decir de Agudelo Giraldo, su padre espiritual, su maestro y su educador. De 1938 a 1950 se desempeñó como rector de este seminario y, por elección de Pío XII, fue consagrado obispo del Socorro y San Gil por el nuncio apostólico cardenal Antonio Samoré, obispo titular de Tirnovo, en la catedral de Bogotá, el domingo 27 de mayo de 1951; como consagrantes oficiaron monseñor Miguel Ángel Builes y el obispo de Tunja, Ángel María Ocampo. A finales de 1952 fue nombrado obispo de la recién creada Diócesis de Bucaramanga; el 29 de septiembre de 1959, arzobispo de Nueva Pamplona; y en 1964, presidente de la Conferencia Episcopal.

Carrera profesional

De este modo, dice Agudelo Giraldo, al ser nombrado administrador apostólico de Bogotá, monseñor Muñoz Duque era, al mismo tiempo, arzobispo de Nueva Pamplona y presidente de la Conferencia, lo cual demostraba ampliamente su inagotable capacidad de trabajo, no menos que su enorme prestigio y su indiscutible competencia pastoral. Monseñor Muñoz Duque participó activamente en los preparativos, la organización y la celebración del XXXIX Congreso Eucarístico Internacional de Bogotá, trabajando coordinadamente con el presidente Carlos Lleras y con el alcalde mayor Virgilio Barco, tanto para la adecuación y reorganización de la ciudad, como para la renovación pastoral de la Arquidiócesis. El 18 de agosto de 1968 se inauguró el Congreso y, cuatro días más tarde, llegó a Bogotá (y por primera vez a Latinoamérica) un Papa: Pablo VI; llegó a las 10:27 de la mañana del 22 de agosto, y su permanencia fue de seis días.


Monseñor Muñoz Duque recibió el nombramiento de arzobispo coadjutor de Bogotá, con derecho a sucesión, en febrero de 1969. El 22 de junio de 1972, por renuncia del cardenal Luis Concha Córdoba, fue designado arzobispo Primado y, en el consistorio del 5 de marzo de 1973, cardenal de la Santa Madre Iglesia. Durante la visita papal de 1968, Pablo VI inauguró la II Conferencia Episcopal Latinoamericana, en Medellín. En el transcurso de ésta, salieron a flote algunas de las disímiles interpretaciones que diversos grupos del clero habían hecho del Concilio Ecuménico Vaticano II, y que constituyeron un gran problema para monseñor Muñoz. Según Fernán González, los obispos colombianos se mostraron opuestos al documento básico de trabajo, quejándose que los problemas en discusión y la orientación habían sido impuestos por los episcopados y expertos del Cono Sur, por lo cual no representaban la realidad colombiana.


Por esto, decidieron presentar un contradocumento que pretendía matizar un poco la descripción algo negativa que se hacía de la realidad latinoamericana [...] Estas posiciones conciliadoras son frecuentes en los documentos episcopales colombianos, que suelen ser siempre moderados en las críticas a lo social, económico y político. Frente a las declaraciones matizadas de los obispos, se plantearon también las del joven clero, impaciente y aún influenciado por las tesis del recién desaparecido Camilo Torres, por la Teología de la Liberación y por lo manifiestos del grupo Golconda, y apoyado también en la actitud beligerante de los obispos brasileños como Helder Cámara. Este choque produjo la reducción al estado laical de muchos sacerdotes, con la discusión del celibato como trasfondo, y el enfrentamiento de la jerarquía con monseñor Gerardo Valencia Cano, obispo de Buenaventura y organizador de Golconda, y con sus continuadores del grupo SAL (Sacerdotes de Latinoamérica).

Pensamiento

Fuera de la Iglesia, monseñor Muñoz Duque también tuvo que encarar la defensa de las posiciones católicas cristianas ante el control de la natalidad, denunciando en varias "Advertencias Pastorales" las campañas de Profamilia, organizada, paradójicamente, al finalizar el Congreso Eucarístico. Ante todas estas cuestiones, la actitud siempre clara y frontal del cardenal, a quien el ministro de Defensa le había otorgado los soles de general de la República como vicario castrense, le hizo llover críticas de lado y lado. Entre los más grandes logros de monseñor Aníbal Muñoz Duque como arzobispo de una ciudad en continuo y caótico crecimiento, está la constitución de vicarías episcopales, a manera de grandes zonas pastorales, dice el padre Agudelo Giraldo, con sus vicarios correspondientes dotados de facultades administrativas. Desde el comienzo, monseñor Muñoz Duque estableció: Estas vicarías deberán llenar el minimum de condiciones para que, si es el caso, en un futuro puedan dar origen a nuevas diócesis.


Los vicarios formarán con el obispo el Consejo de Gobierno Arquidiocesano; serán temporales y podrán ser removidos de lugar cuando las exigencias pastorales lo pidan. Los primeros vicarios episcopales fueron nombrados por dos años, por decreto del 8 de enero de 1968, y el 19 de noviembre de 1970; monseñor Aníbal Muñoz Duque presentó oficialmente la estructura pastoral de la Arquidiócesis, en un trabajo que amplía, completa y sistematiza el primer esbozo y proyecto puesto en marcha. Por otra parte, con motivo del Congreso Eucarístico, el cardenal restauró la Basílica Primada, en colaboración con el arquitecto Álvaro Sáenz Camacho y monseñor Bernardo Sanz de Santamaría, eliminando el coro capitular de los costados, renovando el altar mayor y suprimiendo la Capilla de la Virgen de la Salud, para hacer tránsito a la contigua capilla del Sagrario. También impulsó el proceso de promoción de la causa de beatificación de monseñor Ismael Perdomo, y celebró brillantemente el centenario de su nacimiento.


Tras 12 años como arzobispo primado de Bogotá, el cardenal Aníbal Muñoz Duque se retiró de su cargo, el 25 de junio de 1984, y falleció el 15 de enero de 1987, siendo enterrado en la capilla del Sagrario dos días más tarde.

Julián David Giraldo

  • Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.

Parientes

José Muñoz (Padre).

Ana Rosa Duque (Madre).

Bibliografia

  • Botero Restrepo, J. (1983). Breve historia de la Iglesia Colombiana. Medellín: Editorial Copiyepes.

Enlaces externos

[1] Consulte la biografía de Aníbal Duque Muñoz en el portal de la Arquidiócesis de Bogotá.



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