Devaluación

Qué es

La devaluación de una moneda puede tener muchas causas, sin embargo, ésta generalmente sucede porque no hay demanda de la moneda local o hay mayor demanda que oferta de la moneda extranjera. Lo anterior puede ocurrir por pérdida de confianza en la economía local, volatilidad sociopolítica, inestabilidad de sus políticas fiscales, etc. Para controlar este fenómeno, los países optan por una de estas opciones: a) tener un mercado de cambio controlado, en donde la devaluación es una decisión que es tomada por el gobierno como consecuencia de, o para enfrentar una situación económica determinada; o b) un mercado de cambio libre, en donde las divisas se negocian sin intervención gubernamental y es el mercado el que determina los valores de cambio dependiendo de la oferta y demanda de divisas extranjeras. Bajo este régimen cambiario, a la devaluación se le conoce como depreciación.

El segundo factor a considerar de la devaluación de una moneda está relacionado con el efecto de transmisión de cambio –ETTC-, el cual está asociado con los costos que las economías locales asumen por efectos de devaluación. Rincón (2000) relaciona que el ETTC responde a la ley de un solo precio, que en términos generales establece que el “[…] precio de un determinado bien debe ser el mismo medido en términos de una misma moneda, sin importar el lugar donde es producido o vendido.” (Rincón, 2000: 111). En esta misma línea, los estudios económicos asociados al ETTC se concentran en lo microeconómico en los temas de estructura de mercado y la organización industrial, y en lo macroeconómico se relacionan en los efectos inflacionarios sobre la economía.

Estos son los cambios de valor en las monedas que repercuten, principalmente, en las deudas contraídas por los países o empresas que tienen deudas en monedas extranjeras (dólares por ejemplo), el valor de su deuda en caso de una devaluación, aunque dicha deuda sea la misma (en la moneda extranjera), tal valor no va a ser el mismo (en la moneda local), porque las empresas y los países necesitarán obtener más recursos en la moneda local para pagar el mismo valor de la deuda contraída inicialmente en una moneda extranjera, razón por la cual dicha deuda será más costosa.

A nivel del comercio internacional, los cambios en el valor de las monedas también tienen una gran importancia. La mayoría de los negocios a nivel internacional se realizan en una moneda predominante como el dólar (a las empresas que venden productos colombianos en el exterior [exportan], les pagan estos productos en dólares, por ejemplo). De la misma forma, aquellas empresas que compran productos en el exterior para traerlas al país deben pagar estas mercancías también en dólares. Así pues: ¿qué pasa cuando el peso colombiano se devalúa frente al dólar? Pues que los exportadores, a la hora de cambiar a pesos colombianos el dinero que recibieron en dólares, van a obtener más pesos por esos dólares, lo cual aumenta sus ganancias, lo que los incentiva a reducir el valor de los productos exportados y así vender más en el exterior, haciendo los productos colombianos más competitivos a nivel internacional. Los importadores, por el contrario, deben conseguir más pesos colombianos para comprar una cantidad igual de dólares y poder pagar sus importaciones, por lo que los productos importados pierden competitividad porque deben ser vendidos a un mayor precio.

Por estas razones, cuando se devalúa el peso colombiano, los exportadores celebran, pero los importadores, los turistas que viajan al exterior y los que tienen deuda en monedas extranjeras no. Para garantizar que los cambios de valor en las monedas no sean muy fuertes, los gobiernos de los países establecen políticas económicas que les permitan controlar el valor de la moneda local según como tengan proyectada la economía del país. Algunas de las políticas pueden involucrar sistemas como bandas cambiarias, emisiones de dinero, restricciones a la circulación de moneda extranjera, etc.

Control de la devaluación

Buscando una proyección del tipo de cambio (valor de la moneda) acorde con las expectativas económicas presentes y futuras, las autoridades monetarias y cambiarias de los países establecen regímenes cambiarios con los cuales esperan lograr un comportamiento determinado de la tasa de cambio. Estos sistemas se pueden resumir en dos: Un sistema de tasa de cambio fija o un sistema de tasa de cambio variable (flotante)

Durante varios años, existió en Colombia un sistema cambiario denominado de banda cambiaria, en el cual se establecían unos límites (máximos y mínimos) dentro de los cuales se debía encontrar la tasa de cambio. El límite máximo se llamaba el “techo” de la banda cambiaria y el límite mínimo se llamaba el “piso” de la banda cambiaria. Desde el 2002 se dio una modificación orientada a un tasa de cambio flotante sucia. Este sistema se puede describir, desde una lectura de Urrutia (2003) y Zuluaga&Velásquez (2006), como un sistema cambiario de tasa de cambio flotante, en donde la tasa no es completamente libre, porque en un punto determinado, cuando las autoridades lo determinen, buscando evitar cambios repentinos y bruscos en el precio de la moneda, se puede intervenir en el mercado. La diferencia con un tipo de cambio intervenido es que, en este sistema de tasa de cambio flotante sucia, no se establecen unas metas fijas por encima o por debajo de las cuales el valor de la moneda no pueda estar. Buscando controlar la devaluación, las autoridades monetarias y cambiarias el Banco de la República, en el caso de Colombia, puede intervenir el mercado con diversas herramientas.

De esta forma encontramos que la herramienta más utilizada para el control cambiario es el uso de las reservas internacionales. Detrás del precio de una moneda existe una teoría de oferta y demanda de dinero. Cuando la tasa de cambio alcanza un nivel muy elevado, presentándose una devaluación fuerte, quiere decir que los dólares en el mercado son escasos y por esto el precio sube. En tal caso, la autoridad monetaria y cambiaria puede vender dólares que tenga en reservas. Cuando se hace esto, en el mercado ya no se presenta escasez de la moneda extranjera, de manera que el precio de ésta baja y la tasa de cambio vuelve a estar dentro de unas condiciones aceptables.

Otras herramientas pueden ser las políticas comerciales, las cuales buscan controlar el flujo del comercio y las finanzas. Estas herramientas evitan la devaluación porque desincentivan las importaciones por medio de impuestos o cuotas de importación sobre éstas. Este método tiene grandes contradictores, los cuales argumentan que su uso distorsiona la composición y reduce el volumen del comercio mundial. Los controles de cambio o el racionamiento son otra herramienta de control de la devaluación. Con ellos, la autoridad monetaria y cambiaria exige a los exportadores que todas las divisas obtenidas le sean vendidas a ella. De esta forma, la autoridad podría tener el control sobre la asignación o racionamiento de la moneda en el mercado. Así, los importadores se verían limitados a importar únicamente una cantidad equivalente al volumen de divisas existente, de forma tal que la autoridad monetaria restringiría las importaciones hasta que éstas alcanzaran el mismo valor de las exportaciones, lo cual controlaría el precio de la moneda extranjera y evitaría la devaluación.

Las críticas en contra de los controles de cambio se basan en argumentos acerca de la distorsión del comercio exterior, la discriminación a los importadores, la restricción a las elecciones del consumidor y la aparición de “mercados negros”, es decir, mercados ilegales de monedas extranjeras.

Conceptos relacionados en la Wiki

Bibliografía

  • McConnell, C.R,. y Brue, S.L. (1997). Economía. McGraw-Hill.
  • Stiglitz, J. (1994). Economía. Barcelona: Editorial Ariel.  
  • Sachs, J.D,. y Larraín, F.B. (1994). Macroeconomía en la economía mundial. Prentice Hall.

Enlaces externos

[1] Tasa de cambio del peso colombiano. Banco de la República.

[2] Departamento Nacional de Planeación.