Historiadores internacionales influyentes en Colombia

Quiénes son

Siglo XX

Malcom Deas




Historiador inglés, nacido en Charminster, Dorset, Inglaterra en 1941. Realizó estudios de historia moderna en la Universidad de Oxford. En 1962 recibió Prize Fellowship fellow de All Souls College.

Su primer viaje a Colombia lo realizó en 1963, momento desde el cual empezó a venir con regularidad. En 1966 pasó a St Antony’s College en donde fue uno de los fundadores del Centro de Estudios Latinoamericanos de Oxford y en varias ocasiones director del mismo.

Sus investigaciones han sido principalmente sobre historia de Colombia, Venezuela y Ecuador durante los siglos XIX y XX, pero también ha estado interesado en la historia de otros países como Argentina y México. Por esto, ha publicado ensayos de historia de Colombia, Venezuela, Argentina y Ecuador acerca de temas como la historia del café, las guerras civiles, la historia fiscal, los conflictos políticos y la cultura. También, ha editado selecciones de la obras de Eloy Alfaro y José María Vargas Vila

En 1995, Fonade publicó un libro que escribió con Fernando Gaitán Daza, llamado “Dos ensayos especulativos sobre la violencia en Colombia”. En 1990, junto a Efraím Sánchez y Aída Martínez, publicó el libro “Tipos y costumbres de la Nueva Granada: la colección de pinturas y el diario de viaje de Joseph Brown”. Con la editorial Norma publicó “Reconocer la guerra para construir la paz” y con la editorial Tercer Mundo publicó en 1993 “Del poder y la gramática: y otros ensayos sobre historia, politica y literatura colombianas”. En 1996 el Banco de la República publicó en dos tomos un libro suyo cuyo título es “Vida y opiniones de Mr. William Willis”. Otros de sus muchos libros son “Intercambios Violentos”, publicado en 1999, “Guerra De Los Mil Dias El Entorno Internacional”, publicado en 1999, “La Colombia Deseable Y La Colombia Posible”, publicado en 1997, “Santander y los ingleses 1832-1840”, publicado en 1991.

Gracias a sus grandes aportes a la comprensión de la historia de Colombia es miembro de la Academia Colombiana de Historia. Es, además, catedrático universitario de la escuela de Política y Gobierno de Latinoamérica de St Antony's College y miembro del South Atlantic Council. Por esto vive entre Oxford y Colombia.

En la última década su trabajo se ha consolidado dentro de la academia colombiana. Su contribución ha sido invaluable: ha dirigido tesis de posgrado, y se ha interesado por la divulgación de la historia colombiana en diferentes ámbitos y en diferentes regiones del mundo. En 2008, el presidente Álvaro Uribe Vélez le otorgó la ciudadanía colombiana, y recibió un homenaje en el Museo Nacional, en un seminario organizado por la Sociedad de Estudiantes Egresados de Oxford.

Documentos relacionados en la Biblioteca Virtual

Consulte la reseña de su libro "Del poder y la gramática", escrita por Hernando Valencia Goelkel

Consulte el artículo "Reflexiones sobre la Guerra de los mil días", escrito por Malcolm Deas para la Revista Credencial 121.

Juan Friede




Historiador ucraniano (Wlava, febrero 17 de 1901 - Bogotá, junio 28 de 1990). Junto con Jaime Jaramillo Uribe, Luis Eduardo Nieto Arteta y Luis Ospina Vásquez, Juan Friede Alter es uno de los grandes pioneros de la llamada "Nueva historia" colombiana. De origen judío, Friede vivió activamente el proceso de la Revolución Rusa; después de terminar los estudios secundarios en Moscú, en 1918, y debido a algunas dificultades con el nuevo régimen, su familia tuvo que emigrar a Alemania. Esta circunstancia fue aprovechada por el joven Friede para radicarse en Vieria, donde estudió Ciencias Económicas y Sociales en la Escuela Normal de Comercio. Diplomado en 1922, perfeccionó sus estudios en la recién creada Escuela de Economía de Londres, donde tuvo un primer acercamiento al estudio de la historia y la antropología. En Viena, para poder subsistir, Friede tuvo que trabajar como profesor y en algunas casas de cambio; sin embargo, el ambiente cultural que se vivía en la capital austríaca influyó mucho en. su formación humanística e intelectual. Viena era un importante lugar de confluencia, allí se formaron infinidad de grupos de estudio y discusión con distintas tendencias políticas; Friede participó en un grupo de carácter obrero-estudiantil, con marcada inclinación anarcoecologista: los Vanderfliegel o Pájaros migratorios. Esta experiencia lo inclinó no sólo a admirar, comprender y respetar a todas las personas y culturas, sino a observar y entender la naturaleza, y asumir una posición crítica ante la sociedad. A1 terminar sus estudios en Viena, Friede se radicó en Londres. En 1923 entró a trabajar a la firma J. Stern y Cía., que se dedicaba al comercio exterior y tenía negocios en América Latina. En 1926 fue enviado a Colombia, con el fin de arreglar algunas cuentas. El primer puerto americano que tocó fue Cartagena, y posteriormente Buenaventura. La impresión fue realmente impactante: el trópico, en especial su luz, así como la exuberancia y sensualidad, pero también la pobreza y el atraso, junto a grandes posibilidades económicas y humanas, impulsaron al joven ucraniano a establecerse de manera definitiva en Colombia. El primer sitio de permanencia fue Manizales, desde donde se desplazaba, a veces en viajes de negocios, como representante de la compañía Stern, y otras de observación y estudio, a distintas regiones del país. En estos periplos, Friede determinó cuál sería el objeto esencial y prioritario de sus estudios: los indígenas. En 1930 Friede se nacionalizó colombiano, y viajó a Europa para solucionar algunos problemas sentimentales. Decepcionado regresó a Colombia, dejando atrás una Europa amenazada por el nacionalsocialismo alemán y por el fascismo italiano. Se estableció nuevamente en Manizales, en su casa del Alto de los Perros, donde vivió hasta 1939, con un breve lapso de estadía en Europa, dedicado a los negocios, pero también a estudiar historia, etnografía, arte y literatura. En 1939 se radicó en Bogotá, y montó una distribuidora de automóviles, subsidiaria de la importadora Caldas Motors, de Manizales, a la que Friede se había vinculado en 1935, cuando la Stern quebró. Entonces estrechó sus relaciones con los escritores del grupo de los Cuadernícolas y con los pintores del grupo Bachué.

En 1940 fundó la primera galería de arte que existió en Colombia y en 1941 filmó una película sobre la obra muralista de Pedro Nel Gómez, convirtiéndose en un connotado crítico de arte. Así mismo, se vinculó al grupo de etnólogos de la Escuela Normal Superior, y colaboró especialmente con el naciente Instituto Indigenista de Colombia. Su papel de mecenas de todas estas actividades fue más que decisivo: la mansarda de su casa sirvió de estudio al pintor Ignacio Gómez Jaramillo, y por un tiempo al recién llegado Alejandro Obregón; en ese mismo espacio Friede acogió a Carlos Correa, y por una temporada fue adecuado como sala de exposición. Con el indigenismo su compromiso fue total. En compañía de Antonio García, Friede contactó al líder indígena Manuel Quintín Lame, de quien más tarde sería compadre, y con el apoyo del Instituto Indigenista, denunciaron muchos de los atropellos que sufrían los indígenas del sur del departamento del Tolima; así, como en las primeras décadas del siglo, cuando actuó en el departamento del Cauca, Quintín Lame volvió a emprender campañas en pro de la dignidad de los nativos. La casa de Friede servía, además, como sitio de tertulia, una vez al mes, de los más importantes políticos, intelectuales y artistas de la época. En 1942 Friede decidió trasladarse, por motivos de negocios, y quizás escapando de una posible persecución al municipio de San Agustín, en el departamento del Huila, sitio arqueológico de gran importancia que conocía desde tiempo atrás. Allí se dedicó al engorde de ganado, convirtiéndose en el principal proveedor de carne de la región. Simultáneamente, emprendió una férrea defensa de los sitios arqueológicos; montó su casa a escasos metros del mítico sitio del Alto de los Idolos, en San José de Isnos, y hasta cierto punto, evitó su destrucción. Por otra parte, filmó la película San Agustín 1942, sobre el estado de conservación de las estatuas y sarcófagos, con la que trató de mostrar a las autoridades nacionales la importancia de tales lugares, e interesar a sus amigos pintores e intelectuales en las posibilidades de autorreconocimiento a través del estudio y análisis de la enigmática estatuaria. Finalmente, el éxito de sus actividades comerciales en San Agustín le proporcionó a Friede la estabilidad económica que requería para dedicarse a lo que más le interesaba: la investigación de la historia de Colombia, pero no la historia heroica, dominante en esa época, sino la de los indígenas, los vencidos y olvidados, tratando de dar una visión no oficial de la historia. En 1943 publicó, con el apoyo del Instituto Indigenista de Colombia, el libro Los indios del Alto Magdalena. Vida, luchas y exterminio, 1609-1931, al que siguieron Comunidades indígenas del Macizo Colombiano (1944) y el más conocido de esta primera época, El indio en lucha por la tierra (1944), trabajo con el que definitivamente Friede introdujo el tema indigenista en la historia social del país, hasta ese momento prácticamente inadvertido. La información factual para estos trabajos fue recopilada por Friede durante sus correrías comerciales, y en sus ratos libres en el Alto de los Idolos, los escribió. Juan Friede vivió en San Agustín hasta fines de 1945. En ese momento ya tenía tres hijos colombianos y dos relaciones sentimentales deshechas, así como una fortuna más o menos sólida. Por un tiempo vivió en Bogotá, pero como el ambiente bogotano era hostil para el tipo de historia que le interesaba, decidió viajar a España en 1947, principalmente al Archivo de Indias de Sevilla, para recopilar la información en las fuentes primarias y consolidarse intelectualmente en el mundo académico europeo. Entonces comenzó una vida de constantes viajes entre Europa y América, que se prolongaron hasta finales de la década del setenta; también con largas estadías en Estados Unidos. Durante estos años, además de investigar y escribir sobre la historia y la antropología colombiana, Friede siguió interesado en el arte moderno, promoviendo actividades artísticas alternativas como el cantejondo.

Fue profesor de las Universidades Nacional de Colombia y Libre de Bogotá, así como de las de Indiana y Texas, en Estados Unidos. Llegó a ser miembro de la Academia de Historia de Colombia, de la Sociedad de Americanistas de París, del Instituto Gonzalo Fernández de Oviedo de Madrid y de la Real Academia de la Historia de Madrid. En cuanto a su vida sentimental, tuvo dos hijos en España. A partir de 1980, y debido a una cada vez más avanzada arterioesclerosis, que finalmente lo llevó a la tumba, cesó su producción intelectual. Desde 1943 y hasta 1981, Friede logró escribir y publicar un total de 228 títulos, entre libros, ensayos y artículos, cuya temática es muy variada: arte, biografías, historia económica, social y cultural, indigenismo, lingüística, etnografía y reseñas que abarcaron desde la época precolombina hasta épocas recientes. De particular importancia son sus recopilaciones documentales (23 volúmenes), así como los libros Los Andakí, 15381947. Historia de la aculturación de una tribu selvática (México, 1953), Los Welser en la conquista de Venezuela (Caracas, I961), Vida y luchas de don Juan del Valle, primer obispo de Popayán y protector de los indios (Popayán, 1961), Los Quimbayas bajo la dominación española (Bogotá, 1963), Problemas sociales de los Arhuacos: tierras, gobierno, misiones (Bogotá, 1963), Descubrimiento y conquista del Nuevo Reino de Granada (Bogotá, 1965), La otra verdad: La independencia americana vista por los españoles (Bogotá, 1971), Los Chibchas bajo la dominación española (Bogotá, 1974) y Bartolomé de las Casas (1475-1566), su lucha contra la opresión (Bogotá, 1974); así como sus reediciones de los cronistas fray Pedro de Aguado y fray Pedro Simón. Todos estos trabajos abrieron nuevos caminos a la historia, la antropología, la sociología y la economía colombianas. Muchos de ellos, verdaderos pioneros, le trajeron a su autor más de un sinsabor, lo que explica, hasta cierto punto, sus frecuentes alejamientos del país. No obstante, la obra de Juan Friede es de obligada consulta, pues constituye una base fundamental para analizar el pasado, visto desde otra perspectiva [Ver tomo S, Cultura, p. 59].

JOSÉ EDUARDO RUEDA ENCISO

Bibliografía

FALS BORDA, ORLANDO. "Juan Friede y el indígena". Lecturas Dominicales, El Tiempo, septiembre de 1976. JARAMILLO URIBE, JAIME. "Semblanza de Juan Friede, pionero moderno del indigenismo". Lecturas Dominicales, El Tiempo, enero de 1987. RUEDA ENCISO, JOSÉ EDUARDO. "Juan Friede: el pájaro caminante de la historiografía colombiana". Bogotá, Instituto Colombiano de Antropología, 1990 (versión mecanografiada). RUEDA ENCISO, JOSÉ EDUARDO. "Juan Friede (1901-1990), investigador de los indígenas y de la historia de Colombia". Credencial Historia, N-14 (Bogotá, febrero 1991).

  • Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.

Documentos relacionados en la Biblioteca Virtual

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