Miguel Samper


Miguel Samper
Información
Nombre Miguel Samper Agudelo
Fecha de nacimiento 24/10/1825
Nacionalidad Colombiana
Ocupación Abogado, Economista, Político
País de nacimiento Colombia
Ciudad de nacimiento Guaduas
País de fallecimiento Colombia
Ciudad de fallecimiento Anapoima
Fecha de fallecimiento 16/03/1899
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Abogado, político y economista tolimense (Guaduas, octubre 24 de 1825 Anapoima, marzo 16 de 1899).

Biografía

El partido liberal, que había tomado la iniciativa de transformar la estructura colonial del país a mediados del siglo XIX, contaba con un elemento muy significativo en el ámbito administrativo: Miguel Samper, quien dedicó gran parte de su vida a las actividades agrícolas y comerciales. Miembro de una familia que sobresalió en el comercio, la agricultura, la política y el periodismo (José María, uno de sus hermanos, fue fecundísimo escritor y pensador influyente en los ámbitos de la política y la cultura; su hermana Agripina, también escritora, estuvo casada con Manuel Ancízar, miembro de la Comisión Corográfica, trabajador del plan de Paz y Unión de los estados suramericanos y escritor importante de la segunda mitad del siglo XIX), como abogado y comerciante Samper elaboró las bases teóricas que configuraron su pensamiento económico.

Cargos públicos

El acercamiento a las aduanas, impuestos, cultivo de tabaco, navegación a vapor que le posibilitaron sus primeros cargos públicos de juez letrado, miembro del cabildo y jefe político del Cantón de Mariquita; las actividades comerciales y las empresas agrícolas dieron a Samper una buena visión de la vida económica de la época.

Para él, dice Carlos Martínez Silva, "el comercio no fue una rutina, sino vasto y permanente campo de estudio y de aplicación de la inteligencia y del saber. El conocimiento de los mercados extranjeros, de los recursos del país y de los procedimientos industriales no fue adquirido solamente en su formación económica, sino también a través de su participación activa en la casa de comercio que manejaban su padre y sus hermanos, y en la hacienda que fundó cerca al río Magdalena, con grandes plantaciones de tabaco y potreros de pastos de pará o de guinéa, entonces poco conocidos en las tierras calientes. Samper apoyaba sus proyectos con una investigación rigurosa que contenía datos estadísticos, observaciones socioeconómicas, diagnósticos e inclusive denuncias de abusos y mala administración; esto hizo al ser nombrado en 1849 diputado a la Cámara de Representantes por el Círculo de Villeta, y cuando asistió al Congreso en sus sesiones de 1850 y 1851. Fue elegido vicepresidente de la Cámara de Representantes en 1852, posición que aprovechó para presentar proyectos de mucha trascendencia para los cambios que se requerían a mediados del siglo XIX: abolición de la esclavitud y de los monopolios del tabaco y de la navegación a vapor, la apertura del Canal de Piña para comunicar el puerto de Sabanilla con el río Magdalena, la libertad municipal, la independencia de los cabildos y de las Cámaras de Provincia, la emancipación absoluta del poder espiritual [...]".

Cuando Miguel Samper se trasladó a Bogotá en 1858, su participación en la vida pública le había dado ya una serie de elementos económicos que le permitirían una intervención más eficaz en la prensa y el Congreso; sin embargo, sus planteamientos novedosos y controvertidos no le posibilitaron el ejercicio de cargos importantes. Así, entre 1861 y 1884 sólo ocuparía la Secretaría de Hacienda del presidente Santos Gutiérrez en 1868, y en 1882, por poco tiempo, la del presidente Francisco Javier Zaldúa. Dos hechos resaltan su labor en el cargo que ocupó en 1868: la superación de las dificultades que el Tesoro Nacional tenía con respecto a la deuda interior que había dejado la guerra civil de 1859 a 1863, y el buen manejo que dio a las negociaciones encargadas a él y al señor Tomás Cuenca en 1869, a propósito de un tratado con el representante del gobierno de la Unión Americana sobre la apertura de un canal interoceánico al través del istmo del Darién o del Atrato; estas negociaciones pretendían el privilegio exclusivo para el tránsito de su marina de guerra.

Samper realizó otra innovación importante como asesor del general Tomás Cipriano de Mosquera, que enfrentaba dificultades del sistema arancelario de las aduanas. Su distancia de los cargos públicos no significó entonces la renuncia a la actividad transformadora de mediados de siglo; a Samper se le consultaban continuamente los asuntos de la Hacienda Pública. Respondiendo a los consejos pedidos por Mosquera, Samper realizó desde afuera un cambio significativo al sistema arancelario, permitió imponer la contribución sobre los artículos de gran consumo, y rebajar el derecho sobre una multitud de efectos no conocidos o no importados antes; pero antes que todo, acabó con la arbitrariedad de los administradores de aduanas. Sin embargo, va a ser la labor periodística la que permitirá a Miguel Samper dar a conocer de una manera amplia y continua sus concepciones y elaboraciones teóricas, referidas, según Carlos Martínez Silva, a materias como aduanas, salinas, tierras baldías, crédito público, impuestos, vías de comunicación, ferrocarriles, canal de Panamá, bancos, Banco Nacional, desamortización de bienes eclesiásticos, importaciones, exportaciones, comercio interior y fronterizo, papel moneda y curso forzoso.

Sobre todo eso -agrega Martínez Silva- dejó el señor Samper estudios completos, llenos de datos y observaciones atinadas, que constituyen la historia fiscal y económica de la República. No es en los puestos públicos, decía Salvador Camacho Roldán, ni en las demostraciones del espíritu de partido, donde deben buscarse los rasgos prominentes de la figura de Miguel Samper, es en su vida privada, en su moderación, espíritu de trabajo y sobriedad. En su interés por las libertades públicas, la tolerancia política y religiosa, la mendicidad y la eficacia de los institutos de beneficencia pública.

Samper, interesado en señalar las causas de la miseria colombiana, sostuvo una actitud crítica frente a todo aquello que pusiera en desventaja social o económica a los grupos menos favorecidos de la sociedad. Las tarifas aduaneras que gravaban los géneros de consumo popular, el alto precio de la sal, los monopolios, el trabajo personal subsidiario en los campos, el reclutamiento, los cacicazgos de los grandes hacendados eran temas obligados de alguien que pretendía mejorar las condiciones del pueblo bajo.

Aportes

La educación pública, las cajas de ahorros, las asociaciones de obreros, la instrucción técnica, la introducción de máquinas y aparatos para facilitar y ennoblecer el trabajo fueron promovidas por Samper; según Martínez Silva, para hacerle frente al vicio, la pereza, la ignorancia y la mala fe de los industriales. En otra definición de su carácter y personalidad, Jaime Jaramillo Uribe muestra a un Samper político, que sostenía un rígido liberalismo apoyado en una concepción armonista y naturalista de la sociedad, a un hombre que predicaba la tolerancia, el compromiso y una total eliminación de dogmas y sistemas. En la configuración de su pensamiento y de sus ideas, se coincide en afirmar que su carácter independiente, su liberalismo amante de un progreso mesurado y pacífico que no comprometía las tradiciones sociales y religiosas más representativas, fue lo que hizo de Samper un orientador de las ideas, más que un personaje político sobresaliente.

Ejemplo de ello son las consultas que el general Mosquera le hacía sobre el manejo y el contenido de la Hacienda Pública; Mosquera, anota Salvador Camacho Roldán, no lo llamaba al servicio de los puestos públicos porque conocía que Samper no lo secundaba en sus planes ni en sus medidas violentas; sólo en aquellas reformas ajenas al combate de los paridos y de utilidad práctica para todo el país podía contar con él>,. A su muerte en Anapoima, el 16 de marzo de 1899, su pensamiento quedó consignado en la prensa oficial y partidista, en las memorias privadas, en los documentos oficiales referidos a la Hacienda, rentas, aduanas y fomento, en los relatos de sus viajes y en los libros que escribió. Las descripciones de las condiciones materiales de las localidades, los inventarios y las estadísticas comerciales, el análisis de la espacialidad geográfica y económica del país, las referencias históricas de las instituciones económicas como bancos, salinas, vías de comunicación, navegación a vapor, configuran una documentación de mucha importancia para aquellos que quieran indagar sobre la economía y la sociedad del siglo XIX.

Periodista y escritor

Como colaborador de los periódicos bogotanos de mediados del siglo XIX, lo encontramos en La Reforma (1857), El Republicano (1867-68), El Progreso (1880), El Deber (1880-81) y el Papel Periódico Ilustrado (1881-1888). Sus libros, publicados durante la segunda mitad del siglo XIX, fueron: Escritos político-económicos (Bogotá, Imprenta Gaitán, 1867), Banco Nacional (Bogotá, Imprenta Gaitán, 1880), Nuestras enfermedades políticas: voracidad fiscal de los Estados (Bogotá, Imprenta de Vapor de Zalamea Hermanos, 1884) y Regulación del sistema monetario (Bogotá, Imprenta de la Nación, 1892). Además escribió Impresiones de viaje, Las reformas y el cesarismo y La protección y la miseria en Bogotá, entre otras obras [1]

Parientes

José María Samper (hermano) Agripina Samper (hermana)

Citas dentro del texto

"Para él, el comercio no fue una rutina, sino vasto y permanente campo de estudio y de aplicación de la inteligencia y del saber. El conocimiento de los mercados extranjeros, de los recursos del país y de los procedimientos industriales no fue adquirido solamente en su formación económica, sino también a través de su participación activa en la casa de comercio que manejaban su padre y sus hermanos, y en la hacienda que fundó cerca al río Magdalena, con grandes plantaciones de tabaco y potreros de pastos de pará o de guinéa, entonces poco conocidos en las tierras calientes. Samper apoyaba sus proyectos con una investigación rigurosa que contenía datos estadísticos, observaciones socioeconómicas, diagnósticos e inclusive denuncias de abusos y mala administración; esto hizo al ser nombrado en 1849 diputado a la Cámara de Representantes por el Círculo de Villeta, y cuando asistió al Congreso en sus sesiones de 1850 y 1851. Fue elegido vicepresidente de la Cámara de Representantes en 1852, posición que aprovechó para presentar proyectos de mucha trascendencia para los cambios que se requerían a mediados del siglo XIX: abolición de la esclavitud y de los monopolios del tabaco y de la navegación a vapor, la apertura del Canal de Piña para comunicar el puerto de Sabanilla con el río Magdalena, la libertad municipal, la independencia de los cabildos y de las Cámaras de Provincia, la emancipación absoluta del poder espiritual [...]". Carlos Martínez Silva.

"No es en los puestos públicos ni en las demostraciones del espíritu de partido, donde deben buscarse los rasgos prominentes de la figura de Miguel Samper, es en su vida privada, en su moderación, espíritu de trabajo y sobriedad. En su interés por las libertades públicas, la tolerancia política y religiosa, la mendicidad y la eficacia de los institutos de beneficencia pública". Salvador Camacho Roldán.

Documentos relacionados en Banrepcultural

La miseria en Bogotá Por. Miguel Samper.

Miguel Samper. En: Antología del pensamiento político colombiano. Jaime Jaramillo Uribe.

Documentos en La enciclopedia

José Ignacio de Márquez

Manuel Antonio Sanclemente

Enlaces externos

Los Samper están en todo. Semana.

La estirpe de los Samper. El Tiempo.

Bibliografía

  • CAMACHO ROLDAN, SALVADOR. "El doctor Miguel Samper". La Crónica, año 11, N- 232, enero 30 de 1898.
  • JARAMILLO URIBE, JAIME. El pensamiento colombiano en el siglo XIX. Bogotá, Temis, 1969.
  • MARTINEZ SILVA, CARLOS. "Miguel Samper, el gran ciudadano". En: RAFAEL MESA, ORTIZ. Colombianos Ilustres (Estudios y biografías), tomo ~. Bogotá, Imprenta de "La República", 1916, pp. 95-171.
  • SAMPER, MIGUEL. Selección de escritos. Selección y prólogo, Héctor Charry Samper y Santiago Samper Trainer. Bogotá, Instituto Colombiano de Cultura, 1977.

Referencias

  1. Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías. [Ver tomo 5, Cultura, p. 25; y tomo 8, Economía, pp. 54-57].