Álvaro Mejía Castrillón

From Enciclopedia | Banrepcultural
⧼banrepcultural-jumptonavigation⧽ ⧼banrepcultural-jumptosearch⧽
Álvaro Mejía Castrillón
Avatar-hombre.jpg
Datos generales
Nombre Álvaro Mejía Castrillón
Fecha de nacimiento 1967
Ocupación Ciclista profesional, médico y docente universitario
Estudios universitarios Medicina, Universidad de Manizales
Formación profesional Médico y especialista en Docencia Universitaria
País de nacimiento Colombia, Bandera de Colombia }}
Ciudad de nacimiento Santa Rosa de Cabal, Risaralda


Álvaro Mejía Castrillón es un ciclista colombiano que consiguió triunfos importantes en la década de los noventa del siglo XX.

Biografía

Hábil en tramos de montaña y en terreno plano, fue el corredor más completo desde los años de Martín Emilio Rodríguez, Cochise, aunque no contó con buena fortuna en momentos decisivos de su carrera (Rendell, 2004). Nunca fue campeón de la Vuelta a Colombia, pero sí logró victorias en pruebas en España y Francia, en tiempos en donde el gran dominador de las competencias era el español Miguel Induráin.

Sus comienzos y su llegada a Europa

Tras ganar la Clásica del Carmen de Viboral, como corredor aficionado, en 1986, Mejía ocupó el primer lugar en la clasificación de los jóvenes del Clásico RCN, un año después. Estos dos triunfos le permitieron dar el paso hacia el profesionalismo, en 1988, ganando el Clásico RCN y la Vuelta de la Juventud. En ese mismo año fue el mejor de los jóvenes en la Vuelta a Colombia (“Álvaro Mejía Castrillón”, s. f.).

Mejía defendió su título en el Clásico RCN al año siguiente, y corrió su primera carrera en el exterior con el equipo Postobón. Fue tercero en el Trofeo Masferrer que se corrió en Gerona, España, hasta el año 1994. “Condorito” Corredor igualó la hazaña en 1990, mientras que Mejía se ubicó tercero en la general del Dauphiné Libéré, ganando de paso la octava etapa.

En 1991, Álvaro Mejía conquistó la Vuelta a Galicia, con victoria de etapa incluida, y se ubicó como el mejor de los jóvenes en su segunda participación en el Tour de Francia. En 1992 fue campeón de la Vuelta a Murcia, pero no terminó el Tour y solo consiguió una victoria en el Clásico RCN de ese año, en el cuarto lugar.

A pesar de un prometedor comienzo, la carrera ciclística de Álvaro Mejía se caracterizó, a principios de los años noventa, por una serie de constantes altibajos. Varios de ellos se dieron en momentos decisivos, como en los campeonatos mundiales de ciclismo; Mejía sumó tres abandonos y un cuarto lugar en 1991, para ocupar el trigésimo segundo lugar el mismo año en que triunfó en Galicia.

El equipo Motorola y su retiro

Los malos resultados del equipo Postobón hicieron que la marca de bebidas gaseosas cerrara las puertas de su equipo en Europa, por la época en que la Federación Nacional de Cafeteros decidió hacer lo mismo (1993). Parecía que la carrera del “Cometa” Mejía estaba por terminar, pero en 1993 fue contratado por el equipo Motorola para ser coequipero de Lance Armstrong, quien venía de ser campeón mundial. Armstrong lo recordó luego como uno de los mejores talentos naturales del ciclismo (Rendell, 2004).

En su regreso al Tour, con su nuevo equipo, Mejía alcanzó el segundo lugar de la general. Se ubicó detrás de Induráin, campeón defensor, y mantuvo esa posición hasta la última contrarreloj. Al final, el colombiano terminó cuarto en la general, mientras el español obtuvo su tercera victoria de cinco consecutivas. En ese mismo año, 1993, ganó la Vuelta a Cataluña. Su última victoria fue en Francia, en 1994, cuando fue el primer colombiano en ganar la Ruta de Occitania. Su gran deuda como corredor fue el no obtener una sola victoria en la Vuelta a Colombia, lo que en su época era casi que un requisito indispensable para ser considerado como uno de los grandes del deporte.

Las condiciones no fueron del todo favorables para la persona que estaba llamada a ser el heredero de los triunfos de Lucho Herrera y Fabio Parra en la década anterior. Mejía corrió en un momento en el que los ciclistas colombianos perdieron el apoyo de los equipos financiados por empresas de su país. Esto los obligó, eventualmente, a asumir posiciones de segundo plano como escuderos de otros corredores, limitando así su verdadero potencial. Todo con tal de mantenerse vigentes en el escenario mundial de la disciplina (Silva, 2017).

Lance Armstrong, en el libro de Matt Rendell (2004), dedicado al ciclismo colombiano, reflexionó sobre la carrera de Mejía y su falta de consistencia en los resultados. “Seguro hubiera podido ser más agresivo […] o quizá simplemente fue lo suficientemente astuto como para conocer sus propios límites” (p. 297). El estadounidense también mencionó que, para la época en que compitió Mejía, el claro dominador de las carreras era Induráin, lo que hacía muy difícil para cualquiera la meta de ser un corredor destacado.

En 1995, tras terminar en el decimosexto puesto en el Tour de Francia, se fracturó la clavícula en una caída en la Vuelta a España. Tras un breve regreso, en 1997, decidió retirarse de las competencias para retomar una deuda pendiente.

De “Cometa” Mejía a “Doctor” Mejía

En 1988, de regreso a Colombia, Mejía comenzó sus estudios de medicina en la Universidad de Manizales. Su interés en las ciencias de la salud ya estaba presente en las épocas en que comenzó a correr, pero tuvo que desistir en favor del ciclismo. Al terminar su pregrado, se especializó en docencia universitaria, lo que le permitió dictar clases en dos universidades de Pereira (De La Hoz, 2017).

En el 2007 Mejía fue convocado como médico oficial de la delegación colombiana en el Campeonato Mundial de Ciclismo de Ruta. Su presencia llamó la atención de la prensa catalana; uno de sus diarios lo comparó con Eduardo González Salvador, quien también estudió medicina luego de competir como profesional (Urraburu, 2007) y pasó a ser parte del personal del equipo Movistar.

Fue justamente esta escuadra española la que le dio la oportunidad de hacer parte de su equipo médico para las competencias en el continente americano. Esto significó una nueva etapa de Mejía en el ciclismo. En ese entonces, pudo ver cómo otro colombiano repitió una de sus hazañas. El boyacense Nairo Quintana se convirtió en el segundo colombiano en ganar la Ruta de Occitania, también llamada la Ruta del Sur, en 2012.

Tras continuar con su carrera en la docencia universitaria, Mejía se convirtió en asesor de atletas de alto rendimiento, manejando rutinas personalizadas de entrenamiento. Luego, en 2017, fue llamado por la Federación Colombiana de Ciclismo para ser el médico de la Vuelta a Colombia (De La Hoz, 2017).

Cargos en los que se desempeñó

  • Ciclista en los equipos Postobón (1987-1992), Motorola (1993-1995) y Petróleo de Colombia (1997).
  • Docente universitario (2007 -Actualidad-2020).
  • Integrante del cuerpo médico del equipo Movistar.
  • Médico de la Vuelta a Colombia.

Cronología

  • 1967: Nace en Santa Rosa de Cabal, Risaralda, Colombia.
  • 1987: Primer lugar en la clasificación de los jóvenes del Clásico RCN.
  • 1988: Campeón de los jóvenes en la Vuelta a Colombia, campeón del Clásico RCN, campeón de la Vuelta de la Juventud.
  • 1989: Campeón del Clásico RCN, tercer lugar en el Trofeo Masferrer (España).
  • 1990: Tercer lugar en el Dauphiné Libéré.
  • 1991: Campeón de la Vuelta a Galicia, líder de los jóvenes en el Tour de Francia, cuarto lugar en el Campeonato Mundial de Ciclismo de Ruta.
  • 1992: Campeón de la Vuelta a Murcia.
  • 1993: Campeón de la Vuelta a Cataluña.
  • 1994: Ganador de la Ruta de Occitania.

Véase también

Bibliografía

  • Rendell, M. (2004). Reyes de las montañas. Bogotá: Norma.
  • Silva, M. (2017). La leyenda de los escarabajos. Bogotá: Aguilar.

Créditos

1. Enero de 2020. Investigación y texto Alejandro Lopera para Banrepcultural