David Puerta Zuluaga

De Enciclopedia | La Red Cultural del Banco de la República
David Puerta Zuluaga
Datos generales
Nombre David Puerta Zuluaga
Fecha de nacimiento 1950
Nacionalidad Colombiana Bandera de Colombia }}
Ocupación Músico y tiplista
Estudios universitarios Ingeniero Civil en la Universidad Javeriana de Bogotá y Licenciado en Filosofía y Letras en la Universidad de Santo Tomás de Bogotá.
Formación profesional Especialización en hidráulica en la Universidad Técnica de Delft (Holanda Meridional)
País de nacimiento Colombia, Bandera de Colombia }}
Ciudad de nacimiento Bogotá
Fecha de fallecimiento 27 de noviembre de 2024
País de fallecimiento Colombia, Bandera de Colombia }}
Ciudad de fallecimiento Bogotá


David Puerta Zuluaga (Bogotá 1950-2024), reconocido como destacado cultor y divulgador de la música tradicional de la zona andina colombiana, tuvo la música como un destino, gracias a su talento, dedicación y a pesar de no haber recibido una educación formal en el campo.

Biografía

Realizó estudios profesionales de Ingeniería Civil en la Universidad Javeriana de Bogotá, de donde egresó en 1961. Posteriormente se especializó en hidráulica en la Universidad Técnica de Delft (Holanda Meridional), graduándose en 1966. Trabajó como ingeniero consultor, contratista de construcción de sistemas hidráulicos, e ingeniero de diseño, supervisión e interventoría de obras civiles e hidráulicas. En 2003 recibió la Orden al Mérito “Julio Garavito”, en la categoría Cruz de Caballero como ingeniero destacado. Hizo aportes importantes en estudios en diagnóstico e impacto ambiental de obras civiles e hidráulicas y planes de manejo de obras comunitarias. David Puerta también se graduó como licenciado en Filosofía y Letras en la Universidad de Santo Tomás de Bogotá en 1993.

El músico

La primera influencia musical que recibió provino del entorno familiar. Su padre, músico aficionado e intérprete del tiple, motivó a David desde sus primeros años en su afición y compromiso con el instrumento. La formación musical fue a la vez sistemática y empírica, se dio en el contacto cotidiano con el quehacer musical, estudio, ensayo, interpretación de obras, participación en grupos y más adelante haciendo arreglos, transcripciones y creando sus propias obras.

David Puerta mostró su interés por el fomento y divulgación de la actividad musical desde 1961 cuando participó como fundador del Club de Estudiantes Cantores de la Universidad Javeriana de Bogotá.

Si bien no acudió a la preparación académica formal en música, en parte porque las instituciones no tenían cátedra de guitarra y menos aún, de tiple, Puerta valoró como muy valiosos los aprendizajes que logró con tres maestros:

Julián Lombana Mariño, lo preparó en la lectura de partituras aplicada al tiple, Luis Fernando León le enseñó armonía funcional y realizó la transcripción de sus primeras obras, y Fidel Álvarez, también transcribió sus composiciones. Ellos le dieron acceso al mundo más amplio de la música escrita y a la libertad que esta podría ofrecerle para fijar, plasmar y conservar las ideas y propuestas estéticas de sus obras en partitura.

A juicio de quienes lo conocieron, y reconocieron sus dotes sobresalientes como músico, así como para quienes disfrutaron de sus composiciones en grabaciones y conciertos, David Puerta fue un creador natural, talentoso y sensible.

Como concertista desarrolló una carrera intensa. Actuó en festivales, encuentros y se presentó en recitales con grupos y como solista en salas de concierto de Bogotá y de casi todas las ciudades capitales del país. Fue invitado a programas institucionales de televisión como las temporadas de Música para todos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá y Noches de Colombia de Colcultura. Fuera del país actuó en Venezuela, España, Canadá y Holanda.

Desde finales de la década de los setenta del siglo pasado, cuando ya gozaba del reconocimiento de colegas y público en general, y contaba con una sólida experiencia como concertista, amplió las metas de su carrera.

Con el apoyo de su hermano Germán, fundó Peseta publicidad, para sacar en 1978 su primer disco. En 1979 fue invitado para participar en Villa de Leyva en la primera Tribuna de Música Latinoamericana. En 1981 participó como conferencista en el Seminario de Cultura Popular, celebrado en Cali y patrocinado por Colcultura. También como divulgador publicó artículos de prensa sobre música y folclor colombiano en los diarios El Tiempo, El Espectador y en revistas culturales.

A lo largo de su carrera se hizo merecedor de diferentes premios y distinciones:

  • En 1979 fue premiado en el Concurso de Canción Infantil convocado por Unicef,
  • Obtuvo el segundo lugar en el Concurso Nacional de Composición en Neiva, y fue semifinalista del Concursos Nacional de Composición, convocado por Colcultura.
  • En 1981 fue semifinalista del Concursos Nacional de Composición, convocado por Colcultura.
  • En 1985 obtuvo el segundo premio en el cuarto concurso de Historia Nacional Eduardo Santos, organizado por la Casa Editorial El Tiempo, con su investigación Los caminos del tiple, que se publicó como libro en 1988.

El tiple, en manos de cultores anónimos, cumplió por muchos años la función de instrumento acompañante, haciendo presencia en diversas actividades de la vida social, serenatas, bailes, fiestas y entierros. A mediados de la década de los años cincuenta, gracias a mejoras técnicas en la calidad de su construcción, se abrió el camino para su ejecución como instrumento solista y David Puerta destacó como uno de los intérpretes más calificados. En su manera de pulsar, Puerta acogió y amplió los recursos del toque de mano heredados de la guitarra, aplicándolos en la interpretación simultánea de melodía y armonía sin usar plectro.

Como un gesto simbólico, y para expresar su deseo de que el tiple continúe como un tesoro patrimonial de la música andina colombiana, el 2 de septiembre de 2017, en una gala realizada en el Museo Nacional de Bogotá, David Puerta entrega su instrumento a Diego Bahamón, como representante de la nueva generación de concertistas.

David Puerta fallece el 27 de noviembre de 2024, su legado de composiciones, otras partituras y parte de su colección de libros, permanece en custodia del Centro de Documentación Musical en la Biblioteca Nacional.

Los caminos del tiple

El libro Los caminos del tiple (1988), de David Puerta, es resultado de una investigación de varios años, en la que rastreó en archivos colombianos y europeos los posibles orígenes del instrumento, su desarrollo y adopción como patrimonio de la música andina colombiana. La obra se divide en ocho capítulos y dos anexos. Sumariamente su contenido incluye:

  1. Teorías sobre el origen del tiple. En el interés por identificar los orígenes de este instrumento de amplio uso popular, emparentado con cordófonos europeos, y al parecer derivado de la guitarra, sugiere que existe una variedad de influencias que incluyen el timple canario y la chitarra battente italiana (pp. 19-25).
  2. Los cordófonos pulsados en España (1492–1770). El lapso de 208 años cubiertos en este capítulo es estudiado a partir de tres etapas (1492-1500, 1500-1578, 1578-1700) en las que destacaron respectivamente tres instrumentos: el laud de la cultura árabe, la vihuela en sus formas básicas, de arco, de plectro y de mano y la guitarra, instrumento del pueblo llano, que gana espacios cuando declina la vihuela. En esta sección de la obra, Puerta hace la aclaración necesaria sobre las dificultades para precisar el tipo de instrumento en cada documento estudiado, porque los mismos reciben diferentes nombres en contextos variados (págs.29-49)
  3. La palabra “tiple”. En este capítulo hace un recuento de los usos y significados de la palabra tiple, tanto como tesitura aguda de la voz cantada, registro agudo de los instrumentos de conjuntos, e incluye el uso cotidiano de la palabra tiple en Colombia, para referirse al que toca el instrumento (págs.53-59).
  4. Instrumentos musicales en el Nuevo Reino durante la conquista y la colonia (1492–1700): Examina el panorama confuso de la llegada de instrumentos europeos a América desde el proceso turbulento de La Conquista. Señala, para el siglo XVII, testimonios sobre el uso de instrumentos de cuerda pulsada en Santafé, la vihuela en manos del sacerdote y escritor Hernando Domínguez Camargo, y la guitarra, en manos del también sacerdote Hernando Cabrero (págs. 63-78).
  5. Guitarras y tiples en el siglo XVIII. En este capítulo se ocupa de dos espacios geográficos; España y la Nueva Granada. En España, donde ya era práctica común la publicación de métodos para guitarras de 5 y 6 órdenes de cuerdas, y donde se identificaba como tiple, un “instrumentillo” de sonido más agudo que se tocaba junto con la guitarra. En la Nueva Granada, por su parte, ubica la primera mención del tiple en 1746 y, posteriormente, ya asociado a la idea de música nacional, como acompañamiento del bambuco, una primera referencia en 1791 (págs. 81-90).
  6. El timple canario y la chitarra battente. Compara estos dos instrumentos con el tiple colombiano, destacando similitudes tales como el uso de cuerdas metálicas, los toques de rasgueo, la función acompañante, los órdenes triples de cuerdas y los sistemas de afinación (págs. 93-105)
  7. El tiple en Colombia a partir de 1800. Detalla su evolución durante los siglos XIX y XX en dos etapas. La primera, de 1800 a 1840, con la representación del uso del instrumento en obras pictóricas, de corte costumbrista. Para la segunda, que culmina en 1900, destaca la edición de métodos para el aprendizaje del instrumento, que solían incluir también la bandola y presenta una línea de tiempo del desarrollo de la práctica social con el instrumento entre 1502 y 1916 (págs. 109-137).
  8. El tiple en la vida nacional. Reflexiona a partir de testimonios sobre la presencia, uso y prácticas musicales populares con el instrumento y en el proceso de adopción y aceptación gradual como instrumento nacional en otras capas sociales. Aporta una lista de cultores del instrumento durante el siglo XIX, músicos aficionados de profesiones y actividades variadas. Destaca la presencia internacional del tiple en la Feria Internacional de Sevilla (1929) y la entrada del instrumento al mundo de la difusión en grabaciones (págs. 141-169).

Los caminos del tiple, incluye dos anexos. En el primero, Descripción del tiple colombiano actual, Puerta incluye detalles técnicos sobre su clasificación, construcción, formas de afinación y modalidades de ejecución. En el segundo, Tiples en otros países, ofrece un panorama de la presencia del instrumento o de variantes desarrolladas a través de procesos similares al nuestro, en excolonias españolas como Filipinas y otros países de América.

Véase también

Créditos

  1. Diciembre 2025. Biografía escrita por Martha Enna Rodríguez Melo. Pianista, educadora musical e historiadora. es actualmente Catedrática especial con categoría Titular del Departamento de Música de la Universidad de Los Andes en Bogotá, Colombia. Su trabajo como investigadora se concentra en los repertorios patrimoniales de Colombia y América Latina, de los siglos XIX y XX, desde las perspectivas de identificación cultural. Además de ponencias, artículos, notas de programas de concierto y la organización de textos y foros para conciertos didácticos. ha publicado los libros Sinfonía del Terruño de Guillermo Uribe Holguín: la obra y sus contextos (2009) y con su grupo de investigación, La música para piano de Adolfo Mejía: versiones para cuarteto de cuerdas (2007), Canción andina colombiana en duetos (2011) y Suites para guitarra 1, 2 y 4 de Gentil Montaña: versiones para cuarteto de cuerdas (2018). Actualmente está en proceso de publicación ¿Qué sonidos son aquellos?, doce obras para piano de Pedro Morales Pino, un manual para docentes y alumnos de piano con la restauración y edición crítica de partituras hasta el momento no conocidas ni divulgadas, del reconocido como pionero de la música nacional en Colombia. Miembro del Grupo de Apoyo de RELEM (Red Latinoamericana de Educación Musical).


Entérate de todas las novedades de la red Banrepcultural

Extendida en 29 ciudades del país, por medio de centros culturales, museos y bibliotecas,
la red cultural del Banco de la República ofrece una variada programación cultural, servicios y acceso a las colecciones patrimoniales.