Sofía Urrutia Holguín

From Enciclopedia | Banrepcultural
Jump to navigation Jump to search
Other languages:
English • ‎español
Sofía Urrutia Holguín
Avatar-mujer.jpg
Datos generales
Nombre Sofía Urrutia Holguín
Fecha de nacimiento 1912
Nacionalidad Colombo Boliviana
Ocupación Pintora
País de nacimiento Bolivia
Ciudad de nacimiento La paz
Fecha de fallecimiento 2002
País de fallecimiento Colombia, Bandera de Colombia }}
Ciudad de fallecimiento Bogotá
Familia Francisco José Urrutia (Padre)


Sofía Urrutia Holguín fue una pintora colombo boliviana nacida en La Paz en 1912, representante del arte ingenuo, primitivista o naif. A través de una educación artística no formal, en medio de cursos de humanidades y clases privadas con pintores, construyó un lugar entre las artistas más destacadas entre las décadas de 1940 y 1970, con el reconocimiento favorable de críticos como Walter Engel y Marta Traba. Sus pinturas abordaron temas naturales, religiosos y elementos de la cultura colombiana.

Biografía

Sofía Urrutia nació en una prestante familia de Popayán. Su padre, Francisco José Urrutia fue ministro del exterior y ejerció tareas diplomáticas con países como Bolivia, España, Suiza y Estado Unidos, lo que explica el nacimiento de la artista en La Paz. Su formación artística fue autodirigida, entre cursos de humanidades durante las estancias de su familia en Europa y luego en el contacto con artistas que estaban renovando la plástica colombiana. En los años cuarenta, Sofía tomó clases con el artista Guillermo Wiedemann en su taller ubicado en el barrio Teusaquillo de Bogotá, un gran amigo desde entonces. Aunque la ingenuidad de la obra de esta artista fue un atributo exaltado desde el principio en el circuito artístico, recientemente se ha discutido que “ingenuo” sea el apelativo más adecuado para la modalidad creativa de Sofía Urrutia y otros pintores de la segunda mitad del siglo XX en Colombia. El término “primitivista” es propuesto en la contemporaneidad para reconocer este lenguaje plástico, en diálogo con corrientes artísticas que se desarrollaron en otros contextos culturales e históricos desde comienzos de siglo. Fue una lectora incansable hasta sus últimos días y practicó una pintura genuina y sin pretensiones. Al final de sus días, los amigos iban a su casa para leerle, porque su visión había disminuido considerablemente y no podía ya leer ni pintar. Murió en Bogotá en 2002.

Trayectoria artística

En la década de 1940, Sofía Urrutia inició un trabajo muy activo, atendiendo a las convocatorias para las exposiciones colectivas nacionales más importantes del momento. En octubre de 1948, la pintora fue una de los 26 participantes en la Exposición de Pintura Contemporánea en el Museo Nacional de Colombia, uno de los dos eventos que esta institución organizó entre 1946 y 1950, cuando no se convocó al Salón Anual de Artistas. Con esto, Urrutia se hizo un lugar en la Generación de los 50 y fue catalogada desde entonces como exponente del arte ingenuo[1] En 1959, el crítico austriaco Walter Engel le reconoce un lugar especial en un conjunto de pintoras colombianas por su trabajo destacado, junto a Judith Márquez, Lucy Tejada y Cecilia Porras[2]. A inicios de los sesenta, Urrutia también cuenta con el aval de la crítica argentina Marta Traba, quien en 1963 le dedica una de sus columnas en el periódico La Nueva Prensa y presenta su obra como “un manantial que no cesa[3]

Características de su obra

La crítica de arte a comienzos de los años cincuenta destacó “la paz, claridad e ingenua y diáfana belleza” de los cuadros de Sofía Urrutia[4], y los describió como elementos extraídos de una “juguetería milagrosa[5]. Así se calificaba el límite sutil entre la representación infantil, con la cual se comparó el arte primitivista, y la opción decidida e intencionada de la artista por representar la realidad desde una técnica no profesionalizada. El lenguaje de los comentaristas la incluía en las tendencias vanguardistas de mediados de siglo, señalando su acierto en la aplicación de “manchas de color y toques sorpresivos de blanco” en pinturas como Playa en el río Cauca[6]. Los paisajes de Urrutia muestran espacios públicos de ciudades como Cartagena, Bogotá y Popayán. Otros cuadros se convierten en retratos etnográficos de comunidades indígenas y mestizas, como Playa en el río Cauca, Indios Cuna y Semana Santa chiquita. El tema central de sus bodegones son las flores, entre las que se cuentan hortensias, rosas y delfinios. Los cuadros dedicados a temas religiosos representan a figuras como San Francisco de Asis, escenarios del antiguo testamento como El paraíso y La torre de Babel, y relatos como el de La creación del mundo, El arca de Noé, La destrucción de Sodoma, José vendido por sus hermanos y Moisés salvado por las aguas. Para la artista fueron de referencia obligada en la construcción de su imaginería, la Sagrada Biblia y la novela Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.

Obras destacadas

  • 1952: Playa en el río Cauca y Anunciación, óleo sobre tela. Mención en el IX Salón Anual de Artistas Colombianos.
  • 1967: La niña y la muñeca, colección Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá.

Obras de Sofía Urrutia en las Colecciones del Banco de la República

Obras de Sofía Urrutia Holguín en la Colección de Arte del Banco de la República
Título Año Ubicación Denominación Registro
San Francisco 1969 Reserva Pintura AP0303
Tejados de Popayán 1983 Reserva Grabado AP3966
Indios Cuna No registra Reserva Pintura AP3846
Autorretrato No registra Reserva Pintura AP3845
Tejados de Cartagena 1964 Ca. Reserva Pintura AP0240

Cronología

  • 1912: nació en La Paz, Bolivia.
  • 1948: participó en la Exposición de Pintura Contemporánea en el Museo Nacional de Colombia.
  • 1950: realizó su primera exposición individual en la sala Gregorio Vásquez de la Biblioteca Nacional de Colombia.
  • 1962: concursó en el XIV Salón Nacional de Artistas.
  • 2002: la Galería Diners en Bogotá le dedicó una exposición retrospectiva. Murió en Bogotá.
  • 2016: el Banco de la República presentó algunas de sus obras en la Exposición Aparente ingenuidad, en la que se recordó a los pintores primitivistas colombianos.

Véase también

  • Exposición Aparente ingenuidad. Pintores primitivistas en la colección de arte del Banco de la República [1]
  • Guillermo Wiedemann [2]

Referencias

  1. Vidales, L. (31 de agosto de 1952). El “otro” punto de vista. El Tiempo
  2. Gómez, N. Comentario crítico del libro Pintoras colombianas contemporáneas (1959) de Walter Engel. En: Documents of 20th-century Latin American and Latino Art, International Center for The Arts of the Americas at the Museum of Fine Arts, Houston, Estados Unidos.
  3. Reproducción de la columna en el libro Marta Traba (1984) compilado por Emma Araújo de Vallejo. Bogotá: Museo de Arte Moderno.
  4. Engel, W. (17 de agosto de 1952). El IX Salón Anual. El Tiempo.
  5. Mendoza, E. (9 de agosto de 1952). La pintura en el IX Salón. El Espectador.
  6. Vidales, ídem.

Bibliografía

  • Calderón, C. (1990). Salón Nacional de Artistas 50 años. Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura - Colcultura.
  • Cobo Borda, J. y otros (2000). Sofía Urrutia. Pinturas. Bogotá: Seguros Bolívar.

Colección de arte del Banco de la República

Créditos

1. Investigación y texto: Oscar David Rodríguez, mediador de los Museos y Colecciones del Banco de la República, para Banrepcultural

2. Revisión y edición de textos Inti Camila Romero Estrada y Diana Salas, Sección de Servicios al Público y Educativos, Unidad de Arte y Otras Colecciones (UAOC).