Diferencia entre revisiones de «Luis Vidales»

De Enciclopedia | La Red Cultural del Banco de la República
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Según testimonio del propio Vidales, la amistad de Tejada fue decisiva en su trayectoria literaria: Tejada me dijo un día: muy interesantes tus poemas, muy bien, no tienen ninguna falla retórica, pero haz otras cosas. Tejada reprochaba a la literatura colombiana de la época su inmunidad a toda inquietud renovadora; concedía al modernismo el haber dotado a la lengua de una flexibilidad y una ligereza que antes no poseía, pero exhortaba a los escritores jóvenes a desembarazarse de la gramática y la sonoridad tradicionales.
Según testimonio del propio Vidales, la amistad de Tejada fue decisiva en su trayectoria literaria: Tejada me dijo un día: muy interesantes tus poemas, muy bien, no tienen ninguna falla retórica, pero haz otras cosas. Tejada reprochaba a la literatura colombiana de la época su inmunidad a toda inquietud renovadora; concedía al modernismo el haber dotado a la lengua de una flexibilidad y una ligereza que antes no poseía, pero exhortaba a los escritores jóvenes a desembarazarse de la gramática y la sonoridad tradicionales.


==Poeta vanguardista==
===Poeta vanguardista===


Vidales, que sentía en el ambiente una poderosa inquietud, a la que no era dado sustraerse, entre otras cosas, por el placer que se sentía aceptándola, respondió a los requerimientos del cronista antioqueño. Cuando llegó al café Windsor con algunos de los poemas que conformarían ''Suenan timbres'', ocurrió el célebre episodio en que Tejada, sobre una mesa, echando al vuelo su sombrero de anchísimas alas, exclamó: Carajo, todo el mundo a descubrirse; ¡acaba de nacer un gran poeta en Colombia!.
Vidales, que sentía en el ambiente una poderosa inquietud, a la que no era dado sustraerse, entre otras cosas, por el placer que se sentía aceptándola, respondió a los requerimientos del cronista antioqueño. Cuando llegó al café Windsor con algunos de los poemas que conformarían ''Suenan timbres'', ocurrió el célebre episodio en que Tejada, sobre una mesa, echando al vuelo su sombrero de anchísimas alas, exclamó: Carajo, todo el mundo a descubrirse; ¡acaba de nacer un gran poeta en Colombia!.
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La vocación de ruptura, la aprehensión de una nueva sensibilidad, la experimentación formal, están en este libro puestos al servicio de un fino sentido del humor, que Vidales supo acomodar a la realidad colombiana de entonces. Pasarían 50 años antes de que Suenan timbres volviera a editarse. Durante todo ese tiempo, desde la militancia partidista, la cátedra universitaria y la literatura ensayística, Vidales se entregó al comunismo.
La vocación de ruptura, la aprehensión de una nueva sensibilidad, la experimentación formal, están en este libro puestos al servicio de un fino sentido del humor, que Vidales supo acomodar a la realidad colombiana de entonces. Pasarían 50 años antes de que Suenan timbres volviera a editarse. Durante todo ese tiempo, desde la militancia partidista, la cátedra universitaria y la literatura ensayística, Vidales se entregó al comunismo.


==Político de izquierda==
===Político de izquierda===


Fue miembro fundador del Partido Comunista. Completó 37 detenciones por sus actividades políticas. Viajó por Europa y la Unión Soviética. Fue expulsado de su cátedra en la Universidad Nacional en 1945.
Fue miembro fundador del Partido Comunista. Completó 37 detenciones por sus actividades políticas. Viajó por Europa y la Unión Soviética. Fue expulsado de su cátedra en la Universidad Nacional en 1945.
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''Yo canto a los héroes de Vietnam <br>lapido a los falsos insurrectos de Praga <br>de Hungría <br>acuso a los sucios salteadores de Varsovia. <br><br>Soy poeta colombiano vale decir de todas partes <br>canto a la URSS porque quiero, no por mandato <br>este es mi campo no lo confundan con el suyo <br>los que pretenden dominar mi poesía.''
''Yo canto a los héroes de Vietnam <br>lapido a los falsos insurrectos de Praga <br>de Hungría <br>acuso a los sucios salteadores de Varsovia. <br><br>Soy poeta colombiano vale decir de todas partes <br>canto a la URSS porque quiero, no por mandato <br>este es mi campo no lo confundan con el suyo <br>los que pretenden dominar mi poesía.''
==Un poeta a la altura de su tiempo==<ref>1</ref>
El camino poético de Luis Vidales comenzó a temprana edad, cuando hacía pequeños recortes con frases de literatos y filósofos, para luego enrollarlos cuidadosamente. Estos retazos de papel terminaban por abrirse cuando acudían visitas al hogar de Vidales, haciendo de estas situaciones esporádicas la oportunidad para compartir literatura. Su pulso escritor empezó con tan solo doce años, cuando escribió la novela El rapto de Isabel; durante estos años, desarrolló la primera etapa de su poesía, en la que destacaron libros como Doña noche. Otro periodo representativo de su trayectoria, como relata el mismo Vidales (1976), fue el de su poesía social, donde figuran composiciones como Paisaje junto a las fábricas.
Vidales se caracterizaba por su espíritu de aprendiz, pues, aunque poseía un talento innato con las palabras, afirmaba<ref>2</ref> que veía en la hoja en blanco un desafío que valía la pena tomar, pese al esperado sentimiento de fracaso que llegaba después de muchos intentos. De su pluma se desprendían versos dirigidos a pintores, como El espejo de la pintura; así como otros en los que dejó plasmado un testimonio de la violencia y la situación política del país, como lo fue La noche negra. Además, una parte de su trabajo manifestaba su desacuerdo con el interés nacional por lo extranjero, una inconformidad de la que quedó registro en Dimensiones de la patria; sin embargo, en su obra poética también se encuentran referencias a la cotidianidad, en la que encontraba inspiración cuando salía a las calles para deleitarse con sus sonidos, personas y lugares.
En la segunda edición de Suenan timbres, publicada en 1976, compartió anécdotas sobre su vida en la escena literaria, así como sobre el impacto que este libro tuvo en su vida y en la de los habitantes de la capital. Allí, personajes como Augusto Ramírez Moreno, miembro del Partido Conservador Colombiano, recalcaron ante el mismo Luis Vidales que el éxito de su obra se debía a las opiniones divididas y a las disputas por su aparente antipoesía <ref>3</ref>, algo que respondía, probablemente, a la desfavorable respuesta de los llamados antiguos frente a la nueva realidad poética de la que el escritor calarqueño era parte. Sobre esto, el escritor y periodista Jorge Zalamea resaltó el valor de la obra de Vidales, afirmando que tan solo un poema como Paisaje en la noche representaba toda una semana de pensamiento intelectual (1976, p. 216). Aunque el autor publicó más títulos, como La Obreriada, Poemas del abominable hombre del barrio de Las Nieves y El libro de los fantasmas, estos dos últimos en 1985, fue Suenan timbres su obra más destacada gracias a su irreverencia frente a una actividad literaria caracterizada por palabras rimbombantes y la primacía hacia el buen gusto, como explica Sarmiento (2008, p. 137).
===Una trayectoria intelectual prolífica y diversa===
A lo largo de su vida también ejerció como crítico literario, testimonio de esta labor es Puntos sobre las íes en la literatura colombiana, que reposa en Boletín Cultural y Bibliográfico Vol. 8 - Núm. 10, publicado en 1965, donde Vidales manifiesta su opinión frente al papel de los poetas en la destrucción de las civilizaciones indianas y de la cultura, además de una postura mordaz sobre la transculturación y sus repercusiones en la conservación de los idiomas aborígenes. Otros temas
que hicieron parte de su valoración fueron el nacimiento de la historiografía, la aparición del teatro o las posibilidades de hacer una poesía política. <ref>4</ref>
En Crítica, un semanario de opinión política y cultural con gran influencia circuló en el año 1951 una entrevista que Jorge Zalamea, su director, le realizó a Vidales, con la cual es posible obtener un acercamiento a su pensamiento. En ella se puntualizó, entre otras cosas, sobre los métodos que utilizaba para transmitir sus saberes en la cátedra de estética que dictó en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional durante casi catorce años. En la conversación también se discutió sobre Tratado de Estética, obra que evidenció la relevancia que Vidales le confería a la estética y a su enseñanza, y que tuvo una favorable respuesta por parte de la prensa, pero que, de acuerdo con su autor, requería de tiempo para llegar a comprender <ref>5</ref>.
Los rastros de su legado no solo se encuentran en sus expresiones poéticas, también su rol como promotor del arte, como cuando auspició y organizó la “Primera exposición de pintores jóvenes” en 1947 <ref>6</ref>; asimismo, de su cuidada escritura quedó testimonio en periódicos como El Tiempo con sus lecturas dominicales, así como en El Espectador. A pesar de su brillantez intelectual, Vidales también experimentó las penurias que en ocasiones acompañan a los escritores, razón por la que su madre, Rosaura Jaramillo, le pidió al entonces presidente Miguel Abadía Méndez (1926 – 1930) una salida para la precariedad económica que experimentaba el autor. Fue así como se dio su nombramiento como cónsul general en Génova, un cargo al que renunció solo un año después debido a la Masacre de las Bananeras, de acuerdo con Elías (2016).
Aunque tuvo un papel importante en la transformación de la literatura colombiana, fue arrestado en más de una oportunidad; uno de esos atentados contra su libertad ocurrió cuando tenía 78 años y el país estaba bajo el régimen de Julio Cesar Turbay Ayala. A esa edad, vivió un difícil momento cuando fue detenido por sus ideas izquierdistas, como relató el Partido Comunista Colombiano en 2025 <ref>7</ref>. Por fortuna, Vidales se había codeado con algunas de las más influyentes figuras de la escena literaria y artística a nivel nacional e internacional, permitiendo que el mismo Jean-Paul Sartre convocará un comité que logró, tan solo unas horas después, la libertad del calarqueño.
Como un homenaje al poeta, en Calarcá, Quindío, se celebra el Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales, que en 2025 llegó a su edición número 18. Este evento perpetúa el legado del poeta al propiciar el diálogo entre diferentes disciplinas y saberes artísticos que promocionan la cultura. Asimismo, como reconocimiento a su creación poética y al impacto de esta en la apertura a un nuevo lenguaje donde lo cotidiano se convierte en materia de la sensibilidad, se incluyó su poema La palma del sueño mío en el reverso del billete de cien mil pesos<ref>8</ref>, parte de la Nueva Familia de Billetes del Banco de la República que empezó a circular el 31 de marzo de 2016, y que narra la
belleza de la biodiversidad del país, así como la majestuosidad de la palma de cera, declarada árbol nacional en 1985.


==Publicaciones==
==Publicaciones==
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*[http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/literatura/antope/antopoe241.htm Luis Vidales (1900-1990) Coro de los ObrerosDormidos]
*[http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/literatura/antope/antopoe241.htm Luis Vidales (1900-1990) Coro de los ObrerosDormidos]


==Documentos en La enciclopedia==
==Véase también==


*[[Rafael Maya]]
*[[Rafael Maya]]
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*Luis Vidales. Obra inédita. Cuadernos de Filosofía y Letras, Vol. v, N- 3 (julio-septiembre 1982). Magazín Dominical, El Espectador, N- 377, número dedicado a Luis Vidales, j ulio 15 de 1990.  
*Luis Vidales. Obra inédita. Cuadernos de Filosofía y Letras, Vol. v, N- 3 (julio-septiembre 1982). Magazín Dominical, El Espectador, N- 377, número dedicado a Luis Vidales, j ulio 15 de 1990.  
*ROCA, JUAN MANUEL. "Boceto sobre Luis Vidales". Prólogo a: LUIS VARGAS, Antología poética. Medellín, Universidad de Antioquia, 1985. VARGAS, LUIS. Suenan timbres. 2a ed. Bogotá, Colcultura, 1976.
*ROCA, JUAN MANUEL. "Boceto sobre Luis Vidales". Prólogo a: LUIS VARGAS, Antología poética. Medellín, Universidad de Antioquia, 1985. VARGAS, LUIS. Suenan timbres. 2a ed. Bogotá, Colcultura, 1976.
*Díaz, J. (2025). Luis Vidales, poeta y luchador popular. Partido Comunista Colombiano. Consultado en: https://pacocol.org/luis-vidales-poeta-y-luchador-popular/
*Elías, P. (2016). Vidales, cónsul ante el Duce Benito Mussolini. La Crónica del Quindío. Consultado en: https://archivo.cronicadelquindio.com/noticias/general-1/vidales-cnsul-ante-el-duce-benito-mussolini
*Gaitán, J. Panorama de la pintura joven: la pintura nueva de Colombia. Artículo de El Tiempo. Consultad en: https://icaa.mfah.org/s/es/item/1080548#?c=&m=&s=&cv=&xywh=-1334%2C-65%2C4367%2C2444
*Vidales, L. (1946) Prólogo. Tratado de Estética. Biblioteca de escritores caldenses. Consultado en: https://icaa.mfah.org/s/es/item/1080374#?c=&m=&s=&cv=&xywh=-1116%2C0%2C3930%2C2199
*Vidales, L. (1965). Puntos sobre las íes en la literatura colombiana. Boletín Cultural y Bibliográfico Vol. 8 No. 10.
*Vidales, L. (1976). Suenan timbres. Colección Autores Nacionales. Instituto Colombiano de Cultura.
*Zalamea, J. (1951). La metodología del arte: una entrevista con Luis Vidales. Semanario Crítica. Encontrado en: https://icaa.mfah.org/s/es/item/1088833?utm_source=chatgpt.com#?c=&m=&s=&cv=&xywh=-1334%2C-309%2C4367%2C2444


==Créditos==
*Texto de Alejandro Jaramillo. 2016
*Ampliación a cargo de Camila Cifuentes Morales. 2026


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Revisión del 11:10 11 feb 2026

Luis Nelson Vidales Jaramillo
Datos generales
Nombre Luis Nelson Vidales Jaramillo
Fecha de nacimiento 1900
Nacionalidad Colombiana Bandera de Colombia }}
Ocupación Poeta, ensayista y político quindiano
Bachillerato Colegio del Rosario
País de nacimiento Colombia Bandera de Colombia }}
Ciudad de nacimiento Calarcá
Fecha de fallecimiento 14 de junio de 1990
País de fallecimiento Colombia Bandera de Colombia }}
Ciudad de fallecimiento Bogotá


Poeta, ensayista y político quindiano (Hacienda Río Azul, Calarcá, 1900 Bogotá, junio de 1990).

Biografía

En vida, siempre se afirmó que Luis Vidales había nacido en 1904; pero luego de su muerte, se ha dicho que 1900 es el verdadero año de su nacimiento. Hijo de un educador, Vidales encontró en el medio familiar el ambiente propicio para su vocación literaria. Adquirió una formación clásica en el tradicional Colegio del Rosario en Bogotá, donde tuvo como maestro a monseñor Rafael María Carrasquilla.

En ese entonces, escribió sonetos modernistas (de tipo "rubendariaco", como él mismo solía referir) publicados en el periódico El Sol, que editaban José Mar y Luis Tejada. A Tejada lo conoció Vidales en el café Windsor, sitio de reunión del grupo de Los Nuevos, del que también hacían parte el caricaturista Ricardo Rendón, el poeta León de Greiff, Germán Arciniegas, Alberto Lleras Camargo y Rafael Maya, entre otros.

Según testimonio del propio Vidales, la amistad de Tejada fue decisiva en su trayectoria literaria: Tejada me dijo un día: muy interesantes tus poemas, muy bien, no tienen ninguna falla retórica, pero haz otras cosas. Tejada reprochaba a la literatura colombiana de la época su inmunidad a toda inquietud renovadora; concedía al modernismo el haber dotado a la lengua de una flexibilidad y una ligereza que antes no poseía, pero exhortaba a los escritores jóvenes a desembarazarse de la gramática y la sonoridad tradicionales.

Poeta vanguardista

Vidales, que sentía en el ambiente una poderosa inquietud, a la que no era dado sustraerse, entre otras cosas, por el placer que se sentía aceptándola, respondió a los requerimientos del cronista antioqueño. Cuando llegó al café Windsor con algunos de los poemas que conformarían Suenan timbres, ocurrió el célebre episodio en que Tejada, sobre una mesa, echando al vuelo su sombrero de anchísimas alas, exclamó: Carajo, todo el mundo a descubrirse; ¡acaba de nacer un gran poeta en Colombia!.

La presentación oficial vendría luego, en las páginas de El Espectador: Yo presento hoy a Luis Vidales, y reclamo para él el título de poeta en el mejor y más notable sentido de la palabra. Sé que sus versos no irán a gustar todavía a esa gran masa de público rutinizada en el viejo sonsonete, sin alma ni médula, que nos dan diariamente quienes confunden la belleza con la sonoridad vacua y pretenden hacer poesía escalonando adjetivos, armonías y superficiales colores, en visión pobre por sólo ser descriptiva.

Suenan timbres apareció en 1926. En el Indice de la nueva poesía americana (1926), antología realizada por Jorge Luis Borges, Vicente Huidobro y Alberto Hidalgo, en la que aparecieron 62 poetas latinoamericanos, entre los que figuraban autores como César Vallejo, Pablo Neruda, José Juan Tablada, Carlos Pellicer y Salomón de la Selva, Vidales fue el único colombiano incluido.

No podía ser de otra manera; a diferencia de otros países latinoamericanos, la oleada vanguardista en Colombia apenas si se sintió. Aparte de Suenan timbres, no puede nombrarse otro libro inconfundiblemente vanguardista escrito en el país durante esta época. Vidales asumió algunos de los rasgos principales de las vanguardias, prescindiendo de los más cargantes de ellos, como el esquematismo de los programas o la rigidez de los manifiestos.

La vocación de ruptura, la aprehensión de una nueva sensibilidad, la experimentación formal, están en este libro puestos al servicio de un fino sentido del humor, que Vidales supo acomodar a la realidad colombiana de entonces. Pasarían 50 años antes de que Suenan timbres volviera a editarse. Durante todo ese tiempo, desde la militancia partidista, la cátedra universitaria y la literatura ensayística, Vidales se entregó al comunismo.

Político de izquierda

Fue miembro fundador del Partido Comunista. Completó 37 detenciones por sus actividades políticas. Viajó por Europa y la Unión Soviética. Fue expulsado de su cátedra en la Universidad Nacional en 1945.

Residió en Chile entre ,1953 y 1960. Realizó la única huelga de hambre que en Colombia había realizado (y con éxito) un escritor. En 1978 publicó su segundo libro de poesía, La Obreriada, que abre su etapa de poesía política, expuesta a las vicisitudes a que la historia suele someter a este tipo de literatura:

Yo canto a los héroes de Vietnam
lapido a los falsos insurrectos de Praga
de Hungría
acuso a los sucios salteadores de Varsovia.

Soy poeta colombiano vale decir de todas partes
canto a la URSS porque quiero, no por mandato
este es mi campo no lo confundan con el suyo
los que pretenden dominar mi poesía.

==Un poeta a la altura de su tiempo==[1]

El camino poético de Luis Vidales comenzó a temprana edad, cuando hacía pequeños recortes con frases de literatos y filósofos, para luego enrollarlos cuidadosamente. Estos retazos de papel terminaban por abrirse cuando acudían visitas al hogar de Vidales, haciendo de estas situaciones esporádicas la oportunidad para compartir literatura. Su pulso escritor empezó con tan solo doce años, cuando escribió la novela El rapto de Isabel; durante estos años, desarrolló la primera etapa de su poesía, en la que destacaron libros como Doña noche. Otro periodo representativo de su trayectoria, como relata el mismo Vidales (1976), fue el de su poesía social, donde figuran composiciones como Paisaje junto a las fábricas.

Vidales se caracterizaba por su espíritu de aprendiz, pues, aunque poseía un talento innato con las palabras, afirmaba[2] que veía en la hoja en blanco un desafío que valía la pena tomar, pese al esperado sentimiento de fracaso que llegaba después de muchos intentos. De su pluma se desprendían versos dirigidos a pintores, como El espejo de la pintura; así como otros en los que dejó plasmado un testimonio de la violencia y la situación política del país, como lo fue La noche negra. Además, una parte de su trabajo manifestaba su desacuerdo con el interés nacional por lo extranjero, una inconformidad de la que quedó registro en Dimensiones de la patria; sin embargo, en su obra poética también se encuentran referencias a la cotidianidad, en la que encontraba inspiración cuando salía a las calles para deleitarse con sus sonidos, personas y lugares.

En la segunda edición de Suenan timbres, publicada en 1976, compartió anécdotas sobre su vida en la escena literaria, así como sobre el impacto que este libro tuvo en su vida y en la de los habitantes de la capital. Allí, personajes como Augusto Ramírez Moreno, miembro del Partido Conservador Colombiano, recalcaron ante el mismo Luis Vidales que el éxito de su obra se debía a las opiniones divididas y a las disputas por su aparente antipoesía [3], algo que respondía, probablemente, a la desfavorable respuesta de los llamados antiguos frente a la nueva realidad poética de la que el escritor calarqueño era parte. Sobre esto, el escritor y periodista Jorge Zalamea resaltó el valor de la obra de Vidales, afirmando que tan solo un poema como Paisaje en la noche representaba toda una semana de pensamiento intelectual (1976, p. 216). Aunque el autor publicó más títulos, como La Obreriada, Poemas del abominable hombre del barrio de Las Nieves y El libro de los fantasmas, estos dos últimos en 1985, fue Suenan timbres su obra más destacada gracias a su irreverencia frente a una actividad literaria caracterizada por palabras rimbombantes y la primacía hacia el buen gusto, como explica Sarmiento (2008, p. 137).

Una trayectoria intelectual prolífica y diversa

A lo largo de su vida también ejerció como crítico literario, testimonio de esta labor es Puntos sobre las íes en la literatura colombiana, que reposa en Boletín Cultural y Bibliográfico Vol. 8 - Núm. 10, publicado en 1965, donde Vidales manifiesta su opinión frente al papel de los poetas en la destrucción de las civilizaciones indianas y de la cultura, además de una postura mordaz sobre la transculturación y sus repercusiones en la conservación de los idiomas aborígenes. Otros temas

que hicieron parte de su valoración fueron el nacimiento de la historiografía, la aparición del teatro o las posibilidades de hacer una poesía política. [4]

En Crítica, un semanario de opinión política y cultural con gran influencia circuló en el año 1951 una entrevista que Jorge Zalamea, su director, le realizó a Vidales, con la cual es posible obtener un acercamiento a su pensamiento. En ella se puntualizó, entre otras cosas, sobre los métodos que utilizaba para transmitir sus saberes en la cátedra de estética que dictó en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional durante casi catorce años. En la conversación también se discutió sobre Tratado de Estética, obra que evidenció la relevancia que Vidales le confería a la estética y a su enseñanza, y que tuvo una favorable respuesta por parte de la prensa, pero que, de acuerdo con su autor, requería de tiempo para llegar a comprender [5].

Los rastros de su legado no solo se encuentran en sus expresiones poéticas, también su rol como promotor del arte, como cuando auspició y organizó la “Primera exposición de pintores jóvenes” en 1947 [6]; asimismo, de su cuidada escritura quedó testimonio en periódicos como El Tiempo con sus lecturas dominicales, así como en El Espectador. A pesar de su brillantez intelectual, Vidales también experimentó las penurias que en ocasiones acompañan a los escritores, razón por la que su madre, Rosaura Jaramillo, le pidió al entonces presidente Miguel Abadía Méndez (1926 – 1930) una salida para la precariedad económica que experimentaba el autor. Fue así como se dio su nombramiento como cónsul general en Génova, un cargo al que renunció solo un año después debido a la Masacre de las Bananeras, de acuerdo con Elías (2016).

Aunque tuvo un papel importante en la transformación de la literatura colombiana, fue arrestado en más de una oportunidad; uno de esos atentados contra su libertad ocurrió cuando tenía 78 años y el país estaba bajo el régimen de Julio Cesar Turbay Ayala. A esa edad, vivió un difícil momento cuando fue detenido por sus ideas izquierdistas, como relató el Partido Comunista Colombiano en 2025 [7]. Por fortuna, Vidales se había codeado con algunas de las más influyentes figuras de la escena literaria y artística a nivel nacional e internacional, permitiendo que el mismo Jean-Paul Sartre convocará un comité que logró, tan solo unas horas después, la libertad del calarqueño.

Como un homenaje al poeta, en Calarcá, Quindío, se celebra el Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales, que en 2025 llegó a su edición número 18. Este evento perpetúa el legado del poeta al propiciar el diálogo entre diferentes disciplinas y saberes artísticos que promocionan la cultura. Asimismo, como reconocimiento a su creación poética y al impacto de esta en la apertura a un nuevo lenguaje donde lo cotidiano se convierte en materia de la sensibilidad, se incluyó su poema La palma del sueño mío en el reverso del billete de cien mil pesos[8], parte de la Nueva Familia de Billetes del Banco de la República que empezó a circular el 31 de marzo de 2016, y que narra la

belleza de la biodiversidad del país, así como la majestuosidad de la palma de cera, declarada árbol nacional en 1985.

Publicaciones

Otros de sus libros de poesía son:

  • Poemas del abominable hombre del barrio Las Nieves (1985)
  • Antología Poética (1985)
  • El libro de los fantasmas (1986).

En prosa publicó:

  • Tratado de Estética (1945)
  • La insurrección desplomada (1948)
  • La circunstancia social en el arte (1973)
  • Historia de la Estadística en Colombia (1978).

Vidales recibió el Premio Nacional de Poesía por reconocimiento de la Universidad de Antioquia en 1982, y el premio Lenin de la Paz en 1983. [9]

Documentos relacionados en Banrepcultural

Véase también

Enlaces externos

Bibliografía

  • CARRANZA, MARÍA MERCEDES. "Luis Vidales: siempre he oído decir que soy diferente. Entrevista". Nueva Frontera, N- 118 (febrero 1977), pp. 24-34.
  • GIRALDO, LEONEL. "Sesenta minutos con Luis Vidales: disminuir la distancia entre lo pensado y lo escrito". Lecturas Dominicales, julio 31 de 1966, pp. 5-6.
  • Luis Vidales. Obra inédita. Cuadernos de Filosofía y Letras, Vol. v, N- 3 (julio-septiembre 1982). Magazín Dominical, El Espectador, N- 377, número dedicado a Luis Vidales, j ulio 15 de 1990.
  • ROCA, JUAN MANUEL. "Boceto sobre Luis Vidales". Prólogo a: LUIS VARGAS, Antología poética. Medellín, Universidad de Antioquia, 1985. VARGAS, LUIS. Suenan timbres. 2a ed. Bogotá, Colcultura, 1976.
  • Díaz, J. (2025). Luis Vidales, poeta y luchador popular. Partido Comunista Colombiano. Consultado en: https://pacocol.org/luis-vidales-poeta-y-luchador-popular/
  • Vidales, L. (1965). Puntos sobre las íes en la literatura colombiana. Boletín Cultural y Bibliográfico Vol. 8 No. 10.
  • Vidales, L. (1976). Suenan timbres. Colección Autores Nacionales. Instituto Colombiano de Cultura.

Créditos

  • Texto de Alejandro Jaramillo. 2016
  • Ampliación a cargo de Camila Cifuentes Morales. 2026


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  9. Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías. [Ver tomo 4, Literatura, pp. 205-207].