Fray Ignacio Mariño

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Fray Ignacio Mariño
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Datos generales
Nombre Fray Ignacio Mariño
Fecha de nacimiento 1975
Nacionalidad Colombiana Bandera de Colombia }}
Ocupación Clérigo dominico
País de nacimiento Colombia Bandera de Colombia }}
Ciudad de nacimiento dudas sobre si es Chocontá o Tibasosa

Clérigo dominico que participó en el proceso de independencia en el actual departamento de Boyacá.


Biografía

La historia de nuestra independencia puede ser contemplada como una colección de diferentes modelos de la idea del héroe. Seguramente hay dos tan universales que podrían servir como personajes inmortales de todas las literaturas: el hombre de acción y el genio encerrado. En Fray Ignacio Mariño, capellán general del ejército libertador, convergen ambas figuras. Nació en 1775 –hay dudas sobre si es Chocontá o Tibasosa su patria chica– y realizó sus estudios eclesiásticos en la Comunidad de los Dominicos en Tunja. Cuando los terminó fue enviado como misionero a los llanos de Casanare, teniendo por residencia a Tame. Su imagen es histórica, entre otras muchas razones por haber firmado el 10 de diciembre de 1813 el Acta de Independencia de la República de Tunja [1] y por haber sido el hombre que convenció a los grandes generales de que el paso por Pisba sería una maniobra decisiva en el avance hacia la capital.

Mariño es la encarnación perfecta de dos modelos importantísimos de apoyo a la campaña libertadora, representados directamente en su vocación y en su apellido: desde la impotencia de una España que veía cómo los mismos sacerdotes apoyaban de manera vociferada o socarrona a los intelectuales y a los militares patriotas, y en la ayuda económica y de ropas, alimentos, estancias y caballería que proporcionaban los criollos hacendados para el bienestar de las tropas, sobre todo antes de las batallas decisivas. Fray Ignacio Mariño conformó entre los años 1813 y 1818, con sus fieles de Tame, Betoyes y Macaguanes, guerrillas insurgentes que hicieron temblar al virreinato desde el oriente del país. Su sublevación en contra de Morillo en la época del terror y la fuerza popular enraizada en esos importantísimos avances libertarios, provocaron la defensa escalonada de Santafé que organizó la guardia real desde el suroriente de Boyacá, temiendo un avance peligroso que terminó sucediendo en 1819. Su fe, su valentía y su cercanía con el pueblo merecieron en ese mismo año su nombramiento como capellán general del Ejército libertador. En esa decisiva etapa evangelizadora y rebelde por el oriente de Colombia se recuerda la genialidad de que uno de sus ayudantes eclesiásticos, quien al mismo tiempo era su ahijado, fuera otro prócer de la independencia: el lancero Inocencio Chincá [2].

En el paso por el páramo de Pisba auxilió a los heridos y les dio buena muerte a los héroes que fallecieron por la rudeza de la altura y el frío. Además, participó directamente en la Batalla del Puente de Boyacá, junto a otros sacerdotes como Fray Ignacio Díaz, quien murió en el combate. Además de ellos podemos recordar al padre Tomás Romero, que en Socha desvistió a su comunidad para vestir a los libertadores, y a todos los demás curas boyacenses que merecieron la rabia del virrey Juan de Sámano y del coronel José María Barreiro en las agrias palabras de sus cartas, especialmente en una del 19 de julio de 1819:

“La mayor parte de los sacerdotes son sospechosos, así que si los envía a la capital no quedará media docena de ellos en toda la provincia. Los vecinos son por el estilo, a excepción de unos pocos. Paipa, 19 de julio de 1819” [3].

Al estar asociado a Tibasosa y por el egregio apellido de Mariño, nos damos cuenta de que nos encontramos frente al más grande de los personajes relacionados con esta familia que tan dadivoso apoyo concedió al ejército patriota y en la que se destaca especialmente su hermano Francisco Mariño Soler, quien tuvo gran influencia política en la Boyacá de comienzos del siglo XIX [4].

Después de alcanzada la libertad, el capellán fue enviado a Sogamoso, Guateque y Nemocón. En este municipio cundinamarqués, el niño Alfredo Ortiz, que después se convertiría en miembro del Centro de Difusión Cultural de Nemocón, encontró la lápida del prócer sacerdote y la anotó en su cuaderno. Él recuerda que la leyenda decía:

“Coronel Fray Ignacio Mariño, O. P. De la Orden de Libertadores de Venezuela y Cundinamarca. Capellán del Ejército Libertador. Participó en las batallas de Gámeza, Pantano de Vargas y Boyacá. Sirvió a la causa de la Independencia con valor y heroísmo. Chocontá 1780. Nemocón, junio 25 de 1825. –La República de Colombia–“ [5].

Referencias

  1. OCAMPO LÓPEZ, JAVIER, Independencia y Libertad en Boyacá. Tunja, Gobernación de Boyacá, 2014, p.116.
  2. GÓMEZ, NELLY SOL, Mujeres y la libertad: historia, arte y heroínas en la independencia. Tunja, Búhos Editores Ltda., 2011, p.118
  3. Sámano, en UNAL (s.f.). Cartas entre Juan de Sámano y José María Barreiro. Oficio No 189 de Barreiro al virrey Sámano, respuesta al número 164 (doc. 541-Archivos preliminares) Tomo II. Bogotá, Colombia: Universidad Nacional de Colombia
  4. TISNÉS, ROBERTO, Fray Ignacio Mariño O.P., capellán general del ejército libertador. Tunja, Academia Boyacense de Historia, 1989, p.192
  5. Ibíd., p.183

Bibliografía

  • GÓMEZ, NELLY SOL, Mujeres y la libertad: historia, arte y heroínas en la independencia. Tunja, Búhos Editores Ltda., 2011.
  • OCAMPO LÓPEZ, JAVIER, Independencia y Libertad en Boyacá. Tunja, Gobernación de Boyacá, 2014.
  • TISNÉS, ROBERTO, Fray Ignacio Mariño O.P., capellán general del ejército libertador. Tunja, Academia Boyacense de Historia, 1989.

Véase también

Enlaces externos

Créditos

  • Centro Cultural del Banco de la República de Tunja, 2020.